El miedo a enfermar cuando ya no hay margen para fallar.
Mirá… hay algo que cambia con los años y casi nadie lo dice en voz alta. No es solo el cuerpo. No es solo el cansancio. No es solo que te tomás más tiempo para todo. Es el significado de enfermarse . Antes, una gripe era una gripe. Un dolor era un dolor. Algo molesto, pasajero. Hoy no. Hoy, cualquier síntoma trae consigo una pregunta que pesa más que el malestar: “¿Y si esto se complica?” Y esa pregunta no nace del dramatismo. Nace de la experiencia. Cuando el cuerpo deja de ser confiable. Hay un momento —distinto para cada persona— en que dejás de dar por sentado que el cuerpo responde. No es que esté roto. Es que ya no es predecible. Un día amanecés con un dolor que no sabés de dónde salió. Otro día te mareás sin aviso. Otro día el cansancio dura más de lo normal. Y aunque todo pueda tener explicación, el cuerpo empieza a enviar un mensaje claro: “Ya no sos el mismo de antes.” Eso no es tragedia. Es realidad. Pero la realidad, cuando no se habl...